POR Naraya
10/08/2026
"Hay un momento en el que todo cambia."
Una llamada.
Una consulta médica.
Una palabra.
Y, de repente, el cuerpo deja de sentirse como un lugar seguro.
A partir de ese instante, no solo comienza un tratamiento.
También comienza un estado de alerta que, en muchas ocasiones, acompaña a la persona durante meses o incluso años.
Dormir deja de ser sencillo.
La mente no descansa.
El cuerpo permanece preparado para recibir la siguiente noticia.
Aunque no siempre seamos conscientes de ello, el sistema nervioso también necesita ser cuidado.
Cuando pensamos en un proceso oncológico solemos centrarnos en la enfermedad.
En las pruebas.
En la cirugía.
En la quimioterapia.
En la radioterapia.
Pero existe otra parte que apenas se menciona.
La que vive el sistema nervioso.
Cada revisión.
Cada análisis.
Cada espera.
Cada cambio inesperado.
Todo ello puede mantener al organismo en un estado de vigilancia constante.
Y cuando el sistema nervioso permanece demasiado tiempo en alerta, también cambian muchas funciones del cuerpo.
Nuestro organismo está diseñado para protegernos.
Cuando percibe una amenaza, activa mecanismos que aumentan nuestras posibilidades de responder rápidamente.
El problema aparece cuando esa amenaza no dura unos minutos, sino meses.En ese estado es frecuente experimentar:
· dificultad para dormir;
· sensación de estar siempre en tensión;
· problemas digestivos;
· cansancio constante;
· irritabilidad;
· dificultad para concentrarse;
· sensación de no volver a sentirse como antes.
La Medicina Ayurveda no divide a la persona en partes.
Las emociones influyen sobre el cuerpo.
Y el cuerpo también influye sobre las emociones.
Cuando el sistema nervioso permanece alterado durante mucho tiempo, es frecuente que aparezcan cambios en la digestión, el descanso, la energía o la capacidad de recuperación.
Por eso, además de cuidar la alimentación, también es importante crear hábitos que ayuden al organismo a salir, poco a poco, de ese estado de alerta.
No siempre podemos cambiar aquello que estamos viviendo.
Pero sí podemos ayudar al cuerpo a sentirse un poco más seguro.
Pequeños gestos repetidos cada día pueden marcar una gran diferencia.
Por ejemplo:
· mantener horarios regulares;
· realizar respiraciones lentas y conscientes;
· pasear unos minutos al aire libre;
· reducir el exceso de información cuando genera más miedo que ayuda;
· priorizar el descanso;
· practicar meditación o Yoga Nidra
· recibir un masaje suave cuando el equipo médico lo considere adecuado;
· mantener espacios donde poder expresar las emociones sin sentirse juzgado.
No se trata de eliminar el miedo.
Se trata de ofrecer al cuerpo momentos en los que pueda dejar de luchar.
Muchas personas creen que todo termina cuando acaba el tratamiento.
Sin embargo, es frecuente que el cuerpo siga funcionando durante meses como si el peligro continuara presente.
Por eso algunas personas explican que, incluso después del alta médica, siguen sintiendo ansiedad, dificultad para descansar o una sensación constante de vulnerabilidad.
La recuperación también necesita tiempo.
Y el sistema nervioso forma parte de ese proceso.
El Ayurveda no pretende sustituir los tratamientos oncológicos.
Su papel es otro.
Acompañar a la persona de forma individualizada, ayudándola a recuperar hábitos que favorezcan el equilibrio físico y emocional.
La alimentación.
El descanso.
Las rutinas.
La respiración.
El masaje.
La gestión del estrés.
El cuidado digestivo.
Todo ello forma parte de una visión integrativa donde la persona ocupa el centro del proceso.
"Cuando acompaño a una persona durante un proceso oncológico, no veo únicamente un diagnóstico. Veo a alguien cuyo cuerpo y sistema nervioso han vivido una experiencia profundamente exigente. Mi objetivo no es añadir más obligaciones ni más normas. Es ayudarle a recuperar la confianza en su propio cuerpo, crear espacios de calma y recordar que cuidar también significa descansar, respirar y sentirse acompañado.

Cada semana comparto contigo ideas, conocimientos y pequeñas prácticas para cuidar de tu cuerpo, tu mente y tu bienestar.