POR Naraya
10/08/2026
"Hay días en los que el cuerpo no necesita más alimentos. Necesita un descanso."
En Ayurveda existe una preparación sencilla que lleva utilizándose desde hace miles de años para ayudar al organismo a recuperar el equilibrio.
Se llama Kichadi.
Un plato humilde elaborado principalmente con arroz, mung dal (judía mungo partida), especias y ghee, que se considera uno de los alimentos más completos y fáciles de digerir de la tradición ayurvédica.
No es una dieta milagro.
No es una moda.
Es una forma de darle un respiro al sistema digestivo.
En la Medicina Ayurveda, la digestión es la base de la salud.
Cuando el sistema digestivo trabaja con demasiada dificultad, el organismo invierte gran parte de su energía en procesar los alimentos y dispone de menos recursos para reparar y regenerar los tejidos.
El Kichadi nace precisamente con ese propósito.
Aporta nutrientes de calidad mientras reduce el esfuerzo digestivo.
Su textura suave, sus ingredientes cocinados y el uso de especias favorecen una digestión más ligera y una mejor asimilación de los alimentos.
Aunque existen muchas variantes, la receta clásica suele incluir:
· arroz basmati;
· mung dal amarillo (judía mungo partida);
· ghee;
· cúrcuma;
· comino;
· cilantro;
· jengibre;
· semillas de mostaza (opcional);
· verduras de temporada según la constitución y la estación.
Su sencillez es precisamente una de sus mayores virtudes.
En Ayurveda, el Kichadi no se utiliza únicamente cuando una persona quiere "depurarse".
También puede formar parte de la alimentación cuando el cuerpo necesita recuperarse.
Por ejemplo:
· después de periodos de mucho estrés;
· tras una digestión pesada;
· durante cambios de estación;
· cuando sentimos cansancio digestivo;
· en momentos en los que apetece una comida sencilla y reconfortante.
Cada persona es diferente, por lo que siempre conviene adaptar los ingredientes a sus necesidades y constitución.
No.
Y este es uno de los errores más frecuentes.
El objetivo del Kichadi no es adelgazar.
Su función es favorecer el equilibrio digestivo.
Cuando el organismo digiere mejor, muchas funciones comienzan a regularse de forma natural.
Pero no debe entenderse como una dieta restrictiva ni como una solución rápida.
En determinados momentos, especialmente cuando la digestión está más sensible o el apetito ha cambiado, una preparación suave y fácil de digerir puede resultar reconfortante.
Sin embargo, cada proceso oncológico es diferente. Las necesidades nutricionales pueden variar mucho según el tipo de cáncer, el tratamiento, el estado general de la persona y las indicaciones del equipo sanitario.
Por ello, el Kichadi puede formar parte de una alimentación adaptada en algunos casos, pero no es una recomendación universal ni sustituye el asesoramiento personalizado.
En consulta, siempre adapto las propuestas a la situación concreta de cada persona.

· 1 taza de arroz basmati.
· ½ taza de mung dal amarillo.
· 1 cucharada de ghee.
· 1 cucharadita de semillas de comino.
· 1 cucharadita de cúrcuma.
· Un trocito de jengibre fresco rallado.· 5-6 tazas de agua.
· Sal al gusto.
· Verduras de temporada (opcional).
1. Lava bien el arroz y el mung dal.
2. Calienta el ghee y añade las especias para que desprendan su aroma.
3. Incorpora el arroz y el mung dal.
4. Añade el agua y cocina a fuego lento entre 35 y 45 minutos.
5. Agrega las verduras durante la cocción si lo deseas.
6. El resultado debe ser una textura cremosa y muy fácil de digerir.
En Ayurveda, la forma de comer es casi tan importante como lo que ponemos en el plato.
El Kichadi invita a bajar el ritmo.
A comer despacio.
A escuchar cuándo aparece el hambre y cuándo llega la saciedad.
Quizá por eso, muchas personas descubren que no solo mejora su digestión.
También sienten una mayor sensación de calma.
"Vivimos en una sociedad que nos invita constantemente a añadir: más alimentos, más suplementos, más información. Sin embargo, hay momentos en los que el cuerpo no necesita más. Necesita simplicidad. El Kichadi me recuerda que cuidar de nuestra salud no siempre consiste en hacer cosas extraordinarias. A veces basta con ofrecer al organismo aquello que puede recibir con facilidad, permitiéndole recuperar su propio equilibrio."

Cada semana comparto contigo ideas, conocimientos y pequeñas prácticas para cuidar de tu cuerpo, tu mente y tu bienestar.